miércoles, 8 de enero de 2014

La foto de hoy, 8-01-14




En la foto de hoy podemos observar una imprudencia habitual en la construcción, saltarse las medidas de seguridad -vallado- para realizar una pequeña tarea sin equipar ningún tipo de protección individual anticaídas. 

En este caso, existe además de la imprudencia del trabajador existe una doble responsabilidad de la empresa. De un lado, la valla está mal colocada, no protege adecuadamente. Debería estar colocada en el extremo del forjado -normalmente esto ocurre cuando avanza la obra y no se rectifican las medidas preventivas colocadas anteriormente-. De otro lado, la empresa tiene una responsabilidad en el control y vigilancia de los trabajos realizados.

Estas responsabilidades se expresan en materia legal en el cumplimiento del Derecho de Protección frente a los riesgos laborales establecidos en el art. 14 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL).

Más específicamente, el RD 1627/97 de 24 de octubre, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. En su art. 10 establece los Principios Generales aplicables durante la ejecución de la obra -relacionados con el art. 15 LPRL-,  entre los que podemos destacar: 
a. El mantenimiento de la obra en buen estado de orden y limpieza.
b. La elección del emplazamiento de los puestos y áreas de trabajo, teniendo en cuenta sus condiciones de acceso, y la determinación de las vías o zonas de desplazamiento o circulación.
c. La manipulación de los distintos materiales y la utilización de los medios auxiliares.
d. El mantenimiento, el control previo a la puesta en servicio y el control periódico de las instalaciones y dispositivo necesarios para la ejecución de la obra, con objeto de corregir los defectos que pudieran afectar a la seguridad y salud de los trabajadores.

viernes, 3 de enero de 2014

La foto de hoy, 3-01-14


Iniciamos las publicaciones de este año 2014 con un riesgo laboral inexplicable e innecesario, en el que se ha puesto en juego la vida de una persona para realizar una pequeña tarea.

Los tramos de escaleras de obra necesitan de un buen andamiaje y medidas preventivas importantes para realizar los trabajos correctamente. Son lugares de obra donde a menudo se trabaja mal o con equipos de trabajo inadecuados. Las tareas a realizar en esta zona necesitan de mucha vigilancia y control por parte de la empresa responsable.

Más aún, cuando la obra ya está terminada como parece ser el caso, y quedan únicamente los llamados "repasos". En esta fase disminuye drásticamente el volúmen de trabajo, por lo que también se reducen personal, equipos de trabajo y medidas preventivas. A consecuencia de ello, se da con frecuencia el trabajo en solitario -grandes áreas de la obra cubiertas por pocos trabajadores- y sin medios adecuados -se retiran muchos equipos de trabajo al considerarse la obra terminada-.

Desgraciadamente también se relaja mucho el control de los trabajos realizados. Por ello, tareas que durante el proceso de obra estarían prohibidas, durante los repasos se realizan en condiciones precarias y sin medios de trabajo.

Vemos pues, como en caso de ocurrir un accidente, se darían dos argumentos contrapuestos; imprudencia temeraria del trabajador -si la decisión de trabajar en esas condiciones le correspondió únicamente a él- y deficiente control y realización de los trabajos por parte de la empresa -el trabajo se realizó así porque no hubo control por la empresa ni medios adecuados para realizarlo-.